19 de junio de 2013

Competitividad Basada en Recursos

Este breve artículo tiene como propósito destacar que los recursos y fortalezas internas son un factor importante para la competitividad de la Pequeña y Mediana Empresa (PyME).

En estos tiempos de cambios, constante convulsión y vaivenes macroeconómicos, los sistemas de gestión estratégica deben estar soportados en el uso de aquellas variables controlables debido a que pueden ser creadas, potenciadas y sostenidas por la propia organización.

Uno de los enfoques teóricos que trata el tema de la competitividad basada en los recursos es la denominada Teoría de las Competencias Centrales (en lo sucesivo CC) de Prahalad y Hamel (1990), la cual de forma general considera que los determinantes de la competitividad se encuentran en las características internas de la organización.

Desde la anterior perspectiva, el comportamiento competitivo no es el resultado del posicionamiento de la empresa dentro de un medio ambiente más amplio (tal como lo plantea Porter, por ejemplo), sino de ciertas características intrínsecas y únicas de la misma.

De tal manera que el éxito de las empresas depende de su capacidad para identificar, cultivar y explotar sus competencias básicas a fin de lograr el crecimiento y la sostenibilidad de largo plazo.

Al abogar por una práctica de gestión que mire hacia el interior de la empresa, Prahalad y Hamel marcan una clara ruptura con el modelo de gestión predominante hasta entonces, el cual planteaba la búsqueda de información y orientación en el macroentorno de los negocios.

Desde el enfoque de las CC la formulación estratégica y la gestión táctica asumen una orientación que le da mayor importancia y busca potenciar los recursos de la organización, desde el supuesto que las capacidades o competencias medulares de la compañía son el elemento que une las distintas actividades funcionales y comerciales, constituyéndose a su vez en el motor para el desarrollo de nuevos negocios.

Para sostener estas afirmaciones, los autores presentan y analizan algunos casos emblemáticos de nivel mundial; tal es el caso de HONDA, cuya competencia central en motores y trenes de potencia le dio en su momento una ventaja distintiva en coches, motocicleta y cortadora de césped.

No obstante lo anterior, es de advertir que los recursos individuales de la compañía no producen ventaja competitiva por sí solos; son las capacidades gerenciales y humanas las que permiten integrar y combinar estos de forma óptima para que la organización empresarial alcance el éxito económico.