29 jul. 2016

La RSE Como Estrategia Transversal para la Competitividad



RSE, estrategia y competitividadLa Responsabilidad Social Empresarial (RSE) es una variable fundamental de la estrategia competitiva de cualquier organización, por lo que es necesaria su incorporación a la misión y visión de las empresas modernas como coadyuvante de la competitividad.

 Introducción 

La revolución industrial que se inició en la segunda mitad del siglo XVIII trajo consigo las más importantes transformaciones socioeconómicas, tecnológicas y culturales que haya conocido la humanidad, derivado del significativo cambio que se suscitó en los sistemas de manufactura y transporte de las empresas industriales de la época. Todo esto incrementó la producción y oferta de bienes y servicios, los cuales podían producirse con un mayor valor agregado, de forma más rápida y a menor costo. Podría afirmarse que se estaba en presencia de una nueva era de la productividad empresarial, al pasar de un sistema manual de producción a un sistema mecanizado de mayor eficiencia. 

El nuevo sistema de producción apuntalado en la máquina trajo consigo  mejoras materiales en la sociedad, generándose  niveles de consumo insospechados para  los habitantes del mundo industrializado. Al mismo tiempo, la prosperidad de los industriales creció exponencialmente. Su estrategia de trabajar concentrados en sus empresas y desconectados de la sociedad les había funcionado hasta el momento. Para ellos, su riqueza era independiente de los demás. No obstante, nuevo actores estaban por aparecer en escena y el paradigma de la empresa centrada en si misma sería trastocado de manera importante.

  El Protagonismo de la opinión pública 

Las sociedades en proceso de industrialización a finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX  crecieron de manera diferente y mucho más compleja. Nuevas formas de organización comienzan a surgir en sintonía con las nuevas circunstancias. Aparecieron entonces  los medios y la opinión pública como dinamizadores fundamentales de la nueva realidad, generándose a la vez campañas mediáticas que propiciaban opiniones adversas a los propietarios de las empresas.

Los industriales se vieron obligados a drenar la presión derivada de las exigencias de  los diferentes grupos sociales. Es así como comienzan a preocuparse en demostrar que ellos significaban prosperidad a través de empleos, alimentación, viviendas; y que estaban en capacidad de  compensar cualquier impacto negativo  al  ambiente natural. Estratégicamente se avocaron a mejorar sus relaciones con las fuerzas vivas, surgiendo la filantropía como figura mediadora  de las relaciones empresa-sociedad.

A partir de ese momento  comienzan a crearse fundaciones encargadas de planificar proyectos y realizar labores en las áreas social y ambiental a fin de incrementar la imagen y reputación de las empresas. Había nacido la perspectiva, y al mismo tiempo comenzado a instaurar la práctica de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE). 

Hay que destacar que la adopción de la RSE como perspectiva estratégica desde la relación empresa–sociedad  ha transitado desde una desconexión total entre la gestión empresarial y el devenir de la comunidad en los comienzos de la Revolución Industrial, hasta el presente cuando la Responsabilidad Social Empresarial  se ha convertido,  más que en el último paradigma gerencial, en la próxima ventaja competitiva. 

La RSE y la Competitividad 

El empresario de hoy,  para hacer rentable  su empresa debe trabajar identificando al entorno como parte de su proceso medular y actuando en consecuencia. La rentabilidad de su negocio depende en buena parte de la prosperidad de sus áreas aledañas. La Responsabilidad Social Empresarial se ha convertido entonces en una herramienta de competitividad la cual implica generar prosperidad en el entorno de manera estratégica. Aludiendo al concepto del valor compartido de Porter y Kramer, se hace necesario actuar en redes con otras empresas y en equipo con los grupos de interés de las comunidades y los gobiernos locales, regionales y nacionales.

Todo lo anterior implica  enfocar de manera sustentable las soluciones; y sobre todo incorporar, desde la Visión, la RSE como parte de la estrategia del negocio para crear bienestar y prosperidad en la sociedad. Generar prosperidad es crear beneficios, es fortalecer la cadena de valor, es ofrecer valor para el negocio y para todos aquellos que participen o se vean afectados por el mismo.

Generar valor al entorno o a las comunidades significa lograr su participación e Inclusión en este proceso, mediante la creación de esquemas o modelos de negocios innovadores y sostenibles que permitan enfrentar una  determinada problemática social compleja. Esta inclusión puede ser hecha con los socios, consumidores, proveedores o distribuidores que conforman los eslabones de la cadena de valor. 

LA RSE como elemento Transversal 

Las acciones sociales no solo deben ser un adicional a la operación y estar alineadas a ésta. Para que sea exitosa, deben estar incorporadas desde la Visión de la empresa y manifestarse como parte integral de toda la cadena de valor. De acuerdo a lo anterior  la perspectiva de RSE debe ser sustentable; por ello, la Misión o “razón de ser” y los Objetivos (qué) y Metas (cuanto) de la empresa deben conceptualizar el meollo del negocio y lo social como un solo cuerpo. La producción debe enfocarse para mejorar la calidad de vida del grupo social y del entorno ambiental donde se mueve. El juego es enriquecer y hacer prosperar para permanecer.

 Conclusión 

En resumen, una estrategia centrada en RSE debe incluir liderazgo, innovación y enfoque sustentable, participación de la gente y construcción de equipos Sociales (Redes Empresas-Gobiernos- Comunidad). Del mismo modo, el Análisis Estratégico debe ir más allá de los competidores y de las tradicionales variables económicas, legales y  tecnológicas que afectan de manera directa la gestión empresarial. Debe abarcar los entornos interno y externo, los grupos de interés (trabajadores, comunidad, accionistas, proveedores, clientes) y luego hacer link entre los intereses de la empresa y los del entorno, de acuerdo a las opciones que generen más beneficios para todos. Siempre tomando como un solo cuerpo la producción y la creación y entrega de beneficios a la sociedad lo largo de toda la cadena de valor de manera permanente.

Si de verdad se quiere ser competitivo, ganar dinero y permanecer en el tiempo, es necesario Incorporar a la sociedad como parte del proceso medular del negocio. De esta forma gana la empresa y gana el entorno. Una sociedad que prospera gracias a sus empresas les da permiso para operar, privilegia la adopción de sus productos y servicios, las valora y defiende de cualquier acción arbitraria del estado; aunado a que se construyen lazos más sólidos y armoniosos que a larga deviene en menores gastos y mayores beneficios para todos.

Bibliografía

Gallegos y Tapia. RSE como estrategia para incrementar la productividad. En: Guédez (Comp.). Responsabilidad Social Empresarial. Visiones complementarias. Hacia un modelo social. PP.112-115

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